El corazón del ángel
Exitus, de Ulises Bértolo
Por experiencia sé que son los libros los que buscan a los lectores y no al revés. Quienes deseamos bucear en nuevas historias, podríamos estar paseando entre estanterías durante horas y horas y andaríamos tan abrumados que, en una gran mayoría de casos, nos resultaría muy complicado elegir. Pero hay títulos que nos acechan observándonos con atención, aun cuando, como ocurre en este caso en concreto, la imagen de la portada tiene un ojo tapado con una mano mientras, a la vista está, mantiene el otro cerrado. Hay muchas más pistas en este diseño, y como si estuviéramos a punto de emprender una aventura de imprevisibles consecuencias es aconsejable leer la letra pequeña. A ver entonces quién es el guapo que no se inquieta.
El autor, Ulises Bértolo, sabe lo que hace, lo que dice y lo que escribe. Abogado y profesor de Derecho, además de escritor, anteriormente nos presentó sin ningún miramiento a la dama del norte, una señora experta en lograr que un determinado tráfico transcurriera sin atascos ni demoras. Vamos, que manejaba el cotarro como nadie. Una obra estupenda que le condujo a las bibliotecas de numerosos nuevos lectores que, en su mayoría se convirtieron de inmediato en incondicionales. Y de repente ha llegado Exitus, una novela que puede calificarse de negra y de terrorífica, que ofrece personajes atormentados y claustrofóbicos, y que busca dar giros a la trama para que los lectores dejemos de indagar sobre dónde está el origen y dónde el desenlace.
La desaparición de una mujer en Madrid alerta por las semejanzas que ofrece con un asesinato ocurrido tiempo atrás. No puede ser casualidad porque parecen cortados por el mismo patrón. Así que conviene ponerse a trabajar antes de que también el fatal desenlace coincida. Irrumpe en las páginas una inspectora de policía a la que no le faltan arrestos y cuya vida personal la tiene un tanto agotada. Sus compañeros de investigación son testigos de ello, lo que en absoluto suaviza la acción sino que por el contrario la agita. Demasiadas cuentas pendientes.
Conforme avanza, la trama alterna escenarios y épocas y no escatima ni en gritos ni en ritos. Todo apunta a que hay sacrificios que van a llevarse a cabo. De ahí que a quienes nos encontramos a este otro lado del papel nos sean presentados, por añadidura, nuevos personajes bien distintos que nos conducen hasta Irak. Allí conoceremos a la niña Rojian, que ha de buscar la luz desde la oscuridad más profunda. Pero hay más, mucho más. Hay creencias que obligan a tomar decisiones, hay religiones que contienen la verdad absoluta, hay ancestros a los que seguir y descendientes a los que perseguir, hay soldados que jamás dejan de batallar e incluso hay una amplia gama de infiernos.
Esta es una novela negra que huye por completo de lo facilón porque se ubica en contextos muy documentados y en una estructura que permite ver más allá. Para empezar, emerge la esencia de otras culturas que creemos atisbar en la lejanía y que nos obligan a abrir los ojos y a prestar atención. Se rinde culto a lo oculto mientras las luchas por el poder se suceden en cualquier lugar que se precie y la corrupción no se pone en tela de juicio. Afloran los intereses de aquellos que nunca tienen bastante y que sin embargo muestran una carencia absoluta de escrúpulos. De los saltos en el tiempo surgen historias entrelazadas con parentescos inesperados, y es obligada una mirada al pasado, al que se suele regresar a menudo ya que en él permanece el antecedente de ese mecanismo extraño que nos impulsa a actuar como actuamos.
Se advierte la acción dentro de los personajes, tan intensa como la que se desarrolla en el exterior. Sabido es que la creación de personajes necesita de sus contradicciones, de sus recuerdos y de sus miedos porque la suma de todo ello constituye el armazón en el que habitan. Salirse de sus límites es la génesis del dolor. Utilizan unos diálogos cuidados, tan directos como desafiantes en algún caso, que aportan al texto un gran dinamismo. Al fin y al cabo, las palabras son el recurso idóneo para combatir la incredulidad. No tardará el lector en atar los cabos sueltos en cuanto el círculo comience a cerrarse y los acontecimientos se precipiten a ritmo vertiginoso.
Ulises Bértolo ha escrito un thriller del que a cualquier persona le va a resultar difícil escapar. Huelga añadir que Exitus está publicado por la editorial Harper Collins y que presenta un formato perfecto para leer en la cama en una noche de tormenta de verano, de las que hacen abundante ruido. Y seguramente a muchos les surgirá el planteamiento de mil y una cuestiones, como ocurre con todos los libros que invitan a descubrir y que nunca terminan de marcharse.


